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La lástima, como comentas, es que pensar en un gabinete pedagógico, compuesto por las personas implicadas en la educación, sea una utopía. Parece que los diversos partidos políticos no estén dispuestos a aflojar su presión sobre algo que al parecer les comporta muchos votos, aunque sea de cara al futuro.
No se dan cuenta de que con tanto cambio legislativo al final los perjudicados son los chicos porque no hay un criterio unitario a seguir; y nosotros mismos, que muchas veces tenemos que estar mirando no sé cuántas leyes para evaluar y se antepone lo burocrático a que se imparta nuestra asignatura.
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Aprovechando el comentario de Julián sobre la vinculación de estas acciones a los partidos políticos me gustaría ir un poco más allà.
¿No podría estar la educación (como algunos otros estamentos) por encima de decisiones políticas?
¿No podría crearse un gabinete pedagógico que diseñara las acciones del Plan Educativo, incluído el período de prácticas?
Es posible que sea algo utópico pero esta premisa podría facilitar los acuerdos y mejorar nuestra formación como educadores, figura esencial para desarrollar las nuevas generaciones, ¿no os parece?
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Completamente de acuerdo con Diego. El actual CAP está desfasado y no vale para nada, pero lo malo es que cada vez que tocan algo y lo cambian, lo destrozan. Esto del Máster suena a P.P., no entiendo cómo este plan de estudio sigue adelante.
Lo ideal sería algo como lo que cursé yo en la Universidad Autónoma de Madrid, el FIPS, Formación Inicial de Profesorado de Secundaria (creo), donde las prácticas fueron bastante prolongadas (creo que tres meses yendo a un instituto) y además tuvimos clases por las tardes con aspectos de Psicología, Pedagogía y enseñanza propia de la asignatura. También quedaba algo insuficiente, porque lo ideal sería un año entero de prácticas al margen de preparación docente, pero mejor que el CAP sí que me parece.
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Me parece que con estas medidas se pretende solucionar un problema existente creando otro mayor.
Creo que el actual CAP es insuficiente pero no me parece apropiado sustituirlo por un máster al que sólo algunos podrían acceder. Si se pretende que la enseñanza sea pública, universal y gratuita, se deberían poner los medios suficientes para que cualquiera, en base a sus conocimientos y capacidades, pudiera acceder a la docencia. Los másters famosos ya por haber sustituido a muchos cursos de doctorado, suponen la privatización total y absoluta de la formación académica de postgrado y una clara discriminación social y económica.
De todas maneras creo que el CAP se ha dejado morir a base de convertirlo en un trámite necesario, aburrido e insuficiente. De esta manera se ha justificado el cambio por esta nueva modalidad.
Considero que las prácticas son necesarias en todo caso, pero que estas deberían ser remuneradas y formaran parte del curso de adaptación pedagógica. En mi época, las prácticas consistían en un mes de visita a un centro en el que apenas tenías contacto con los profesores ni con los alumnos. En muchos casos, y debido a las pocas plazas de las oposiciones, las prácticas se realizan mediante interinidades; pero hay muchos casos en los que el profesor aprueba e inmediatamente toma posesión del cargo con una circunstancia agravante, es el último en atigüedad y en elegir cursos y, normalmente, el primer año le tocan los que no quiere nadie. Es un auténtico bautismo de fuego que no todos pasan satisfactoriamente.