¿Somos todos iguales? ¿No somos altos, bajos, listos, guapos, feos, con pecas, pelirrojos, etc.? ¿Por qué se empeñan nuestros gobernantes en que "todos y todas" estudien lo mismo? Cualquiera que esté en la enseñanza (quizás aquí radica el problema de tanto cambio de ley, en que los que teorizan no están en las aulas) se da cuenta de que hay alumnos que no pueden o que no quieren seguir por los cauces que se le ofertan. ¿Por qué en vez de obligar a un alumno a los 12, 14, 16 años a estudiar asignaturas que no quiere o no puede entender no le ofertamos "vías" más prácticas en las que seguro estará más "motivado"? ¿Por qué no nos quitamos el prejuicio de que "todos y todas" somos iguales y tenemos que hacer lo mismo? Ah, perdón, es que es discriminatorio y políticamente poco correcto reconocer que todos no somos guapos, rubios y con ojos azules.
Mi experiencia en la antigua FP fue positiva (impartí clases de lengua en madera, automoción, electricidad, administrativo...). Trabajé con jóvenes que tenían claro que querían aprender un oficio en el que poder realizarse y poder trabajar ¿Es malo eso? ¿Era un gueto el estudiar en FP? Hoy en día tiene más prestigio un ciclo superior de FP que muchas carreras universitarias. ¿Por qué no empezamos por la base?
Respecto a la primera pregunta yo diría que el repetir curso no es en sí una medida que muestre el funcionamiento correcto del sistema educativo, es decir, algo ha fallado si no se ha podido hacer (con los medios de los que disponemos, o deberíamos disponer hoy en día: adaptaciones, apoyo, seguimiento y control del entorno etc.) que un alumno acabe el curso aprobando la mayoría de las asignaturas.
Pero como siempre puede fallar algo, repetir es una medida estupenda para aquellos que puedan, y sobretodo merezcan, tener una segunda oportunidad. Me da la sensación de que no está tan estigmatizado como antes y en mi experiencia he visto muchos alumnos que han tirado para adelante tras repetir uno o más curso, incluso alumnos encaminados a diversificación que tras esfuerzos y varios años aprueban bachillerato sin que nadie se lo regale.
El problema está en aquellos alumnos que no quieren (aunque eso es normal) hacer nada y, lo que es peor, a sus familias se la trae al pairo. En esos casos ni repetir, ni velas a la virgen ni nada de nada. Esa medida sólo sirve para que pasen los años y un alumno cumpla 16 en 2º de ESO y se vaya a buscarse la vida por estos mundos de dios (que según pintan más parecen del diablo).
La segunda pregunta es la madre del cordero... Ayy si yo lo supiera, incluso si algún político (de estos que han decidido no acordar nada porque nada merece la pena) lo supiera podría hasta ayudarnos. Es un problema social que va desde la familia, pasando por el barrio, los maestros, profesores y hasta el cajero del súper. Tenemos que tener claro que la educación es básica para el ser humano y nuestra forma de vida no potencia ni premia al más culto, ni al más inteligente, ni siquiera al más listo. No merece la pena estudiar y perderse el botellón, la play y las pelis porque cuando acabas sólo hay un enorme vacío para unos y para otros y este vacía cada vez es mayor e igual para todos.
El cambio no llegará mañana ni pasado, es cosa de todos y la mayoría no tienen ganas.